Auroville y los tintes naturales

Un viaje de Pepe Barguñó

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La primera vez que puse un pie en India tenía 22 años y tres meses por delante para recorrerla. Entre tantas ciudades y rutas, había un lugar que siempre me había llamado la atención, pero al que nunca llegué: Auroville.

Una aldea aparte, casi un país dentro de la India, nacida en los años 60 de la visión de quienes querían construir una comunidad distinta. Desde fuera me fascinaba su filosofía: sostenibilidad, respeto por lo natural y una forma de vivir ajena a la lógica industrial.

Años más tarde volví con Thinking MU. Auroville ya no era solo un nombre que resonaba en mi mente, era un lugar al que debía acercarme para entender cómo transformaban la tradición en algo que encajara con nuestra visión.

Lo primero que me impactó fue la forma en que se trabaja el tinte natural. No es un proceso rápido ni automatizado, sino una sucesión de decisiones que requieren tiempo, experiencia y control donde el reto no está en teñir sino en conseguir que el color se fije correctamente en la fibra.

Además, tenía un hándicap que superar: el comportamiento del color. Tanto allí como en el resto del mundo, teñir tejidos completos con tintes naturales genera irregularidades muy visibles en el resultado final. Y esa no era nuestra estética. No buscábamos prendas desgastadas ni imperfecciones evidentes, sino piezas limpias, cuidadas y coherentes con la manera de entender el producto en Thinking MU.

A partir de ahí tomamos una decisión clave: aplicar el tinte natural en hilo y no en tejido para el desarrollo de prendas denim.

El denim tiene una construcción muy concreta, los hilos de urdimbre van teñidos, mientras que los de trama permanecen crudos. Esto nos permitía varias cosas a la vez. Por un lado, que las pequeñas irregularidades propias del tinte natural quedaran mucho más integradas en el tejido final. Por otro, que el proceso fuera más sostenible, ya que solo se tiñe la mitad de los hilos, reduciendo el uso de tintes y de recursos sin renunciar al resultado final.

El proceso se completa con el corte y la confección en nuestra fábrica de la India, certificada GOTS (Global Organic Textile Standard), que garantiza criterios sociales y medioambientales a lo largo de toda la cadena de producción. Y de esta manera nace nuestra cápsula inspiración workwear Natural Dyes.

Descubrir Auroville y conocer a las personas que llevan décadas trabajando estos procesos fue un aprendizaje clave. Apostar por ellos también es una forma de contribuir a que estas técnicas artesanales sigan vivas, adaptándose a los tiempos sin perder su esencia.

Ese equilibrio entre tradición, mejora técnica y sostenibilidad es el que nos interesaba trasladar a Thinking MU. Una manera consciente de trabajar el color, desde el control, la coherencia estética y un menor impacto, sin perder de vista la durabilidad de la prenda ni el uso responsable de los recursos.