Pere Bigas y Marionetes Nòmades

No hay nada como tener ganas de compartir para que se te abran las puertas y los corazones.

Os presentamos a Elena Molina, Pere Bigas, Raquel Batet y Bruno Valls, cuatro jóvenes que han decidido dedicar su vida a hacer sonreír a pequeños y grandes de todo el mundo. Viajan por todo el globo llevando su espectáculo de marionetas hechas a mano a cualquier lugar dónde haya un niño dispuesto a pasar un buen rato. Además colaboran con actividades de cooperación internacional fomentando así la solidaridad y el intercambio artístico entre culturas. Thinking MU ha diseñado y producido las camisetas que Marionetes Nòmades viste en sus actuaciones.
Un placer ayudar al mundo a sonreír un poco más.

http://www.marionetesnomades.org

Somos un grupo de jóvenes procedentes de distintos ámbitos profesionales con unas ganas enormes de compartir vivencias y conocimientos tanto aquí, como (hasta ahora) en África. Bruno y Pere son titiriteros, gente de teatro. Elena es realizadora audiovisual y Raquel es una todo terreno que hace de técnica en los espectáculos, de sonidista en el audiovisual y de enfermera cuando estamos de viaje. Decidimos poner en marcha Marionetes Nòmades para llevar a cabo nuestro sueño: regalar la alegría y la magia universal que tienen los títeres en cualquier lugar del mundo. Y por el camino ir en busca de los artistas, los titiriteros  y de nuestros hermanos del gremio y aprender a su lado, los unos de los otros. Además estamos muy ilusionados con el proyecto audiovisual sobre titiriteros y titiriteras del mundo que vamos realizando en paralelo bajo la dirección de Elena.
Todo empezó con una idea muy ambiciosa que era dar la vuelta a África con los títeres y la música por bandera… ¡montados en un camión de bomberos! Al final redimensionamos el proyecto por razones económicas y después de más de un año de duro trabajo viajamos entre enero y febrero de 2013 a Burkina Faso. Una vez allí hicimos más de 20 actuaciones y distintos talleres por todo el país en escuelas, orfanatos, pueblos perdidos en medio de la sabana, asociaciones, teatros… Y al mismo tiempo conocimos a gran parte de los titiriteros burkineses: algunos de ellos subieron con nosotros al escenario, otros se convirtieron en los protagonistas de una serie audiovisual que dirige Elena y que irá creciendo con el proyecto Marionetes Nòmades.
En casa y antes de partir hacia África, el secreto fue nuestra ilusión y la fe con que explicábamos un proyecto que es precioso como lo son los sueños. En Burkina Faso las claves de la inmejorable acogida que tuvo Marionetes Nòmades fueron las ganas locas que teníamos de compartir con todo el mundo nuestro proyecto: la gente alucinaba de que viniésemos de tan lejos a actuar gratuitamente día sí día también. Queríamos aprender y enseñar lo que sabemos y nos interesábamos mucho por el trabajo de los artistas de allí. Se nos abrieron todas las puertas e hicimos grandes amigos. Muchísimas personas nos ayudaron. Y una vez en casa, a día de hoy, mantenemos la misma ilusión y fe en el proyecto. Además disponemos del audiovisual que es una herramienta muy valiosa que nos permite darnos a conocer y conseguir el apoyo necesario para seguir adelante.
Del proceso que nos ha traído hasta aquí hemos aprendido la importancia de la perseverancia y de ir todos juntos en la misma dirección. Los proyectos se sacan adelante poco a poco, a veces se tambalean o se pueden transformar, pero siempre hay que seguir adelante. De la experiencia en África hemos aprendido que no hay mejor forma de llegar a un sitio que dar lo mejor de ti. No hay nada como tener ganas de compartir para que se te abran las puertas y los corazones.
Decirles que hoy más que nunca son necesarios, que no abandonen, que en los tiempos que corren, si ellos no están y nadie se atreve a soñar, si todos perdemos la esperanza… ¿entonces qué?
Nos parece una iniciativa que va en la misma línea que nuestro proyecto. La idea de compartir. Creer en un proyecto como Marionetes Nòmades vale la pena. Esto nos hace más fuertes a los que compartimos esta  visión. Si además buscamos sinergias y formas de trabajar juntos, aun somos más fuertes.