David García de Foundawtion

Hagamos escuela

Foundawtion x Thinking MU People for the Future

David García es uno de los responsables detrás de Foundawtion, un proyecto maravilloso sobre arquitectura sostenible en Senegal. Descubre cómo la arquitectura puede ayudar a construir una economía colaborativa, sensible y eco-eficiente.

foundawtion.org

El estudio de arquitectura Dawoffice crea Foundawtion, una organización sin ánimo de lucro para llevar a cabo proyectos que cubran necesidades arquitectónicas en zonas económicamente desfavorecidas con el objetivo de aplicar conocimiento, compartir y aprender, innovar y optimizar el potencial local, para dinamizar comunidades y mejorar el presente.   Fundé Foudawtion junto a Tarek Al Masri a raíz de un viaje a la zona. Completan el patronato Luís García, Luís Morón, Carmen Revilla y Javi Royo. Esta Fundación no es únicamente fruto de sus esfuerzos, sus capacidades y potencialidad, reside en el espíritu colaborativo de todos los amigos que han querido formar parte, inseparable e indispensable a la vez. Foundawtion nace y crece con ellos, y también la podemos hacer crecer contigo.
El kilómetro cero de esta aventura hay que situarlo a principios del 2014. Una chica que entonces era una de las arquitectas del estudio se ausentaba cada año para cooperar. Nos sorprendía el cambio que se producía en ella después de los dos meses que cada año dedicaba a proyectos de cooperación en Senegal. Una mezcla de envidia, aventura y curiosidad desencadenó una expedición en busca de las fuentes que moldeaban la vuelta de esa persona cada año. Fue así como empezó el viaje a Senegal; a Casamance, una zona del sur que históricamente ha caído en el olvido de los recursos del país. Entre el norte, donde está la capital, Dakar, y el sur, donde está Thionck-Essy, Gambia divide el territorio.   Es cierto, hablamos de un viaje de conocimiento, se aprende mucho en África; de comprensión, aprendes si comprendes; de pasión, no hay nada que no se pueda hacer sin pasión; e ilusión, la energía que llevamos y nos dan genera creatividad. El viaje nos mostró un África de contrastes, gente estupenda, abierta y acogedora, niños vitales y, en contraposición, carencias básicas para su desarrollo. De inmediato surgió la idea de llevar a cabo alguna obra que ayudará a suplir algunas de las carencias que tienen y, sobre todo, algo que pudiéramos hacer con nuestro conocimiento, una herramienta.  
Problemas hay muchos como en todos los sitios, pero después de unos viajes para estudiar las necesidades, nos cercioramos de un dato importante: el número actual de alumnos de primaria en Thionck Essyl hoy en día es de 1,7 veces el número de alumnos del CEM (Escuela Secundaria), lo cual indica que, por falta de instalaciones, muchos jóvenes emigran a otras poblaciones al finalizar la primara para poder continuar la educación media en otros centros. Actualmente, la ratio de alumno por clase en la única escuela secundaria que han en Thionck Essyl es de 53. Eso supone un problema importante en cuanto a la calidad del aprendizaje. Los alumnos que deben emigrar a otras poblaciones para continuar con sus estudios rara vez vuelven a su Thionck Essyl natal, de modo que una proporción muy grande de los jóvenes mejor formados no vuelven a desarrollar su actividad profesional ni a aplicar sus conocimientos en la zona.   Es, por lo tanto, una población estancada en el desarrollo educativo. Existe una gran parte de jóvenes que no pueden acabar sus estudios y no se convierten entonces en el motor de esa sociedad. El conocimiento es la herramienta más valiosa que les podemos dar.
Hoy excavaremos un pozo de agua, mañana diseñaremos un barrio, urbanizaremos un territorio, construiremos un parque o un puente, pero para Foundawtion levantar una escuela es un símbolo de especial significado.   “Hagamos escuela” es el eslogan de este proyecto porque construiremos una escuela, pero, sobre todo, porque hacemos escuela: la propia construcción del proyecto es transmisión de conocimiento. Les enseñamos técnicas constructivas desconocidas para ellos, técnicas para construir un presente mejor, herramientas constructivas que les permiten trabajar con los materiales que tienen al alcance de su mano y les aparte de todo lo que les llega de Europa y China porque no lo quieren allí. Les mostramos la sabiduría constructiva que han perdido que mira su entorno inmediato, la que nosotros hemos aprendida de su arquitectura vernácula, la de sus ancestros. Se concreta en una escuela física en África, pero remite a la propia vida, la de todos los actores, protectores y simpatizantes. Remite también a la idea arquetípica de siembre.   “Hagamos escuela” es, además, un signo y una marca que llama a la colaboración para una de las causas más nobles en que se fundamenta el humanismo: transmitir y compartir conocimiento, impulsar valores y educar en ellos. Se trata de una marca viva. Ahora se muestra bajo las formas de una curva. Mañana, con lo que hemos aprendido se mostrará con otras formas para expresar un nuevo desafío, pero la intención de “hacer escuela” no experimentará cambio.
Dawoffice es un joven y dinámico estudio de arquitectura inmerso de lleno en el debate profesional más sustancial de la época (“arquitectura para quién y para qué”) y en el cambio cultural de esta profesión y de esta sociedad que vuelve su mirada a la economía colaborativa, la sensibilidad y la ecoeficiencia. Los proyectos que se desarrollan en el estudio se basan en la investigación de su entorno directo y cómo inventar técnicas, formas y soluciones que lleguen al acuerdo entre cliente y entorno; el acuerdo del respeto.  
La primera premisa del proyecto era que fuera lo más económico posible. Para ello, decidimos emplear el material del que se dispone en la zona: tierra. Para poder construir con tierra se deben elaborar BTCs (bloques de tierra comprimida), que están compuestos de arcilla y arena y únicamente un 8% de cemento. ¡No necesitan ser cocidos y disponemos de la tierra en el mismo solar! Estos bloques trabajan bien a compresión y francamente mal a tracción, de ahí la decisión de trabajar con una bóveda basada en la curva catenaria. Entender cómo se comportan estructuralmente las formas te permite usar el material adecuado. Si te soy sincero, la primera curva que dibujamos fue la del huevo, que lleva la relación áurea intrínseca y la hace sumamente atractiva integrándola en el entorno desde la forma, luego pensamos en una parábola y finalmente la catenaria invertida. Aunque todas ellas son sumamente parecidas, de hecho hay muchos tipos de catenarias y de las Awlas (aulas) se parecen mucho a la sección de un huevo. No sé qué puede ser más sostenible que construir con la tierra que hay en el solar. Es muy bonito imaginar que si desintegras una aula, el material vuelve directamente al solar como si no hubiera pasado nada.   Además, el material produce el llamado efecto botijo que refrigera naturalmente el interior de las Awlas, que refrigera su contenido, en este caso, alumnos. Usar los recursos de los que disponen, pero aplicando un sistema constructivo nuevo, nos permite ayudarles a recuperar su sabiduría olvidada, su arquitectura vernácula.  
Creo que puedo hablar en voz de todo el equipaw (equipo) y decir que nos han enseñado a entender, a mirar a los ojos, a saludar con el corazón, a bajar pulsaciones, a escuchar. Nos han enseñado que tienen unas capacidades increíbles y que cuando te giras, mejoran aquello que les enseñaste, y que en la vida lo más importante es el entorno. Por supuesto, nos han mostrado que por muy difícil que sea el camino, no hay que perder nunca la sonrisa, ¡ni las ganas de bailar!
La educación no lo es todo, está claro. Pero las palabras de Nelson Mandela se tienen que contextualizar muy cercanas a la problemática de muchos pueblos en el mundo, entre ellos Thionk Essyl. Algo sí que tengo claro: la educación estructura a las personas en el hábito de aprender, y eso sí que es importante. Tener la capacidad de situarse en postura del no saber les da la capacidad para aprender. Solo se aprende cuando se comprende. Se necesita el medio para hacerla; la herramienta, la educación.
Pensamos que lo hacemos por un presente mejor. Como lo que hacemos perdura en el tiempo—y el futuro existirá cuando llegue y vuelva a ser presente—somos totalmente People For The Future. Nos mueve pensar en todos los momentos presentes que llegarán en el futuro como resultado de nuestras obras, y eso nos da energía.   ¡Recibimos con mucho amor que una plataforma que apoya y da visibilidad a proyectos auténticos, optimistas, valientes, artesanos y locales crea que nuestro proyecto pueda formar parte de ella! ¡Muchas gracias! ¡Juntos lo hacemos posible! Contigo.
Entra en la web, hazte socio, o haz una aportación y llámanos. Nuestra vía preferida para sumar nuevos apoyos a la causa es una conversación. En ella alguien de los que vivimos el proyecto de más cerca te podemos informar de la forma de financiación y los destinos de los recursos que se confían a nuestra gestión, y acordar cómo puedes colaborar. ¿Quieres financiar la construcción de un Awla? ¿La fontanería? ¿El suministro de un año de agua para la obra? ¿Una cubierta, dos, tres, todas? ¿La compra de un pupitre? ¿La colocación de cincuenta, cien, doscientos, mil bloques de tierra comprimida? Disponemos de valoraciones muy precisas de los costes de materiales e instalaciones, que nos permiten afinar por adelantado el destino de tu aportación. Y, por supuesto, también puedes dar por bueno el destino en obra que nosotros mismos decidamos para tu dinero, del que siempre podremos rendirte cuentas. En ese caso basta con que envíes tu aportación a la cuenta: ES09 0081 7011 1800 0285 1195. Nos estimula que formes parte del reto y te animamos a que te hagas socio de la fundación con aportaciones mensuales a tu medida. Te deseamos a nuestro lado pues nos inspira la idea de levantar una gran escuela en África contigo. Puedes ponerte en contacto con nosotros, hacer aportaciones y acceder a nuestra tienda de productos en foundawtion.org